domingo, 3 de marzo de 2013

Frío de primavera...

Era un día como cualquier otro, sin nada especial, durante el día hacía bastante calor, pero al bajar el sol, el viento comenzó a soplar y podía sentirse el frío que no hubo en invierno.
Regresaba a casa, cuando pase por donde él vive, le llamé y pregunte si se encontraba en casa, me respondió que sí, pregunte si podía ir y verle, asimismo respondió que sí, baje de la combi donde iba, se me había pasado la calle donde tenía que bajar para llegar a su casa, así que tuve que caminar una cuadra más, seguí caminando hasta su casa, le volví a llamar para hacerle saber que había llegado, él me abrió la puerta, me hizo pasar, salude a su hermano; cómo de costumbre bromee un poco con su hermano, después salió a comprar comida para su perro, mientras tanto él me invito a subir a su cuarto, pues tenía frío, ya estando arriba se sentó en su cama, tomo la laptop y puso un jazz, que caía en lo romántico, bromeando conmigo;
me senté junto a él, comenzamos a charlar, y dejo la laptop a un lado de su cama, en un escritorio pequeño, se recostó en la cama y tapo su cara con las cobijas, pregunte que le ocurría y sólo respondió:
-Tengo frío-
 me reí, después se levanto y apago la luz, y volvió a acostarse, me quede un momento sentada en medio de la oscuridad, y decidí recostarme a un lado suyo, comenzamos a hablar de cosas sin sentido, cómo es costumbre nuestra, acarició mi cabeza, haciendo un suave masaje, después le correspondí e hice lo mismo con su nuca, realmente no sé hacerlo bien.
Al rato me hizo cosquillas, tocaba mi ombligo y mis orejas, diciendo:
-Eres muy sensible-
pues todo lo que hacía me causaba cosquillas, toque su rostro, y se torció un poco, creí haberle causado cosquillas, realmente lo que ocurría es que mis manos estaba heladas y le habían causado más frío, cuando la quise alejar el tomo mi mano y la entrelazo con la suya, y así nos quedamos inmóviles  pego su cabeza a nuestras manos y poco después yo hice lo mismo, comenzaba a hacerse más tarde, así que le dije que debía de irme ya.
-Que lástima la violación se cancela, o bueno, se pospondrá- bromeando conmigo
-Sí, ni modo, ya será otro día- respondí a su broma, entre una risa y risa.
-O tal vez lo haga ahora- respondió
me quede callada y solté una pequeña risa, se puso sobre mi, apenas veía sus facciones, puse mis brazos contra su cuerpo para que no se acercara más, realmente no puse mucha fuerza en ello, el sólo se quedo inmóvil sobre mí, acerco un poco su rostro y pego nuestras narices, haciendo un beso esquimal, mi corazón empezó a latir muy rápido, me puse muy nerviosa, sin embargo no tenía miedo.
-Jajaja no pones muchas resistencia contra mí- dijo
-¡Claro que la pongo!- respondí
-No podrás conmigo durante mucho tiempo de esa manera- respondió burlón
tomo mi mano que lo evitaba y con fuerza lo alejo, acerco su rostro un poco más y dijo:
-Estás muy agitada, y ni siquiera te he besado-
-Mi corazón late muy rápido, nunca me había pasado algo así- le susurré
Después de eso acerco su rostro al mío y lo volteo
-No sé si deba hacer esto, dime ¿qué quieres tú? lo hago o no?- preguntó
No respondía nada, porque decirle que no sería una total mentira, pues en el fondo siempre  había anhelado ese beso
-Esto es un dejabú- le dije
-¿Sientes que habías pasado por esto?- pregunto
-Sí, hace muchos años, es extraño- respondí
volvió a acercar su rostro al mío y así lo dejo unos instantes y de repente sólo sentí unos labios húmedos pegados a los míos, él me estaba besando, sentía que mi corazón se iba a salir de lo rápido que la tía, y de la misma forma comencé a besarle, sus labios estaban secos, algo ásperos  pero sin duda es el beso más hermoso y cálido que he tenido, puse mi mano sobre su cabello acariciándolo  y el tomo el mío, cuando paramos de besarnos, dijo,
-No es nuestro tiempo aún-
lo abrace y permanecimos así un momento
-Se hace tarde debo irme- le dije
-Esta bien- respondió
se levanto y prendió la luz, volvió a sentarse, la luz me encandilaba, me levanté, me arregle el cabello, él seguía sentado sobre la cama, acerque su cara contra mi pecho y lo abrace, después se levantó y pego su frente a la mía, nuestras miradas se juntaron, sus ojos se veían hermosos,
-Eres un "Cíclope"- me nombro
-¿Un "Cíclope"?, ¿Por qué un "Cíclope? que grosero...- le dije bromeando
-Después te digo- respondió
nos volvimos a besar, alejo sus labios de los míos y yo quise acercarlos de nuevo, al abrir los ojos me aleje de inmediato avergonzada
-¿Todavía quieres más?- dijo soltando una carcajada burlesca
me avergoncé un poco, tome mi mochila y salí haciéndome la indignada, baje las escaleras, me despedí de su hermano, y de él
-¿Te acompaño a la combi?- pregunto
-Uhm... sí, por favor- respondí sonriente
caminamos hasta donde tenía que tomarla, el se disculpo por haberme besado, le dije que no importaba,
-Tenía que hacerlo, perdón- se volvió a disculpar
-Esta bien- respondí
-Sólo será esta vez la que lo haga-
-Me parece bien- respondí con una sonrisa
-¿Esa no es tu combi?- preguntó
-Sí!-
Le hizo señal a la combi para que parara, me despedí de él
-Te quiero- le dije
-Yo también-
nos abrazamos y después subí a la combi
-¡Cuídate!- me grito
-¡Tú también!- respondí
seguí mi camino a casa con el recuerdo de lo que habían ocurrido.
Ese beso fue tan cálido, y hermoso...

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